Empresas, transformación y sueños

Por MANUEL FELIPE TAMAYO

Buena parte de mi experiencia profesional ha estado marcada por el apoyo a iniciativas empresariales de todo tipo. Empecé a trabajar en el asunto de la creación de empresas en el año 2006 cuando tuve la oportunidad de recorrer algunos municipios del departamento de Antioquia apoyando el diseño de planes de negocio y la puesta en marcha de proyectos productivos gestados por comunidades afectadas por la violencia, y desde ese momento comprendí dos cosas que hoy, luego de más de diez años de trabajo continuo en el ámbito del desarrollo empresarial, puedo ratificar.

Lo primero es que pese a las dificultades del país, en Colombia es posible crear empresa. Sí, aunque hay pocas posibilidades de financiación, aunque los procesos de apoyo no están extendidos por todo el territorio nacional y aunque las cargas impositivas son de las más altas de América Latina, existen personas que a base de esfuerzo y perseverancia construyen grandes organizaciones, rentables y sostenibles.

Lo segundo que aprendí y que además no para de sorprenderme, es la capacidad de transformación que tienen los nuevos negocios tanto en las personas que los fundaron como en el entorno social y económico del territorio en donde estos operan.

Créanme que, por poner un solo ejemplo, he visto como jóvenes que hace 10 años empezaron con una empresa local de comercialización de artículos por internet, hoy no paran de viajar por todo el continente cerrando negocios y abriendo sedes en las principales capitales latinoamericanas. He sido testigo de cómo pasaron de ser personas conservadoras y tal vez inseguras a convertirse en líderes osados capaces de orientar los destinos de compañías que hoy cuentan con cientos de colaboradores. Eso es cambio individual en su mejor expresión y créanme que, como les menciono, esto no para de sorprenderme.

Igualmente, pude comprobar por cuenta propia como una alejadalocalidad se propulsó a un nuevo estado de desarrollo cuando un grupo de emprendedores decidió poner en marcha un proyecto de producción y comercialización de panela. Vi como en ese territorio en muy poco tiempo, se dinamizó el transporte y entonces se mejoraron las vías, se incrementó el flujo de dinero de sus habitantes por efecto de los nuevos puestos de trabajo, se crearon otras nuevas empresas de herramientas, de empaques, de mantenimiento de maquinaria, de servicios tecnológicos y ambientales, etc., que incluso en este preciso momento siguen impactando de manera positiva el día a día de las familias de la zona.

Con todo esto, solo puedo decir que creo en las empresas y en la transformación que ellas proveen y como no, sueño con un país en donde más gente consolide más y mejores compañías. Creo que  gran parte de los cambios que necesitamos en Colombia y en América Latina están en el emprendimiento, la innovación y el desarrollo empresarial y firme a mis convicciones trabajaré desde ahí, sin descanso, por un mejor lugar para las nuevas generaciones.

1 Respuesta

  1. Muy bueno !

Agregar comentario

Debe ser Conectado para agregar comentarios.